Actividades para trabajar el cuento en primaria

Actividades para trabajar el cuento en primaria

Actividades para mejorar la comprensión lectora

¿Sabías que el 20 de marzo es el día de los cuentos? Si no es así, ¡no te preocupes! Tenemos tu día resuelto. Nuestra lista de actividades de cuentacuentos para niños está llena de actividades rápidas y fáciles de preparar. Para que tú también puedas participar en este día de los cuentos. He buscado en Internet una lista de las 10 mejores actividades de cuentacuentos para niños para mejorar su creatividad, su capacidad de visualización y sus habilidades comunicativas.
Coge un bote vacío de tu cocina y unos trozos de papel rotos. En cada trozo de papel escribe una palabra o frase al azar. Puede ser cualquier cosa, como «gato», «princesa» o una frase (lista de sugerencias de cuentos para niños). Coloca todos los trozos de papel rotos dentro del tarro. A continuación, saca por turnos un trozo de papel. Sea cual sea la palabra que aparezca en ese papel, esa persona debe contar una historia utilizando esa palabra o frase. Si tu hijo se queda atascado, puedes utilizar indicaciones, como por ejemplo:
La siguiente actividad de narración para niños está inspirada en la antigua actividad de búsqueda del tesoro pirata para niños. He modificado ligeramente la idea para adaptarla a cualquier ocasión.    En primer lugar, dile a tu hijo que dibuje el mapa de una ciudad, imaginaria o real. Pueden incluir lugares como la escuela, el hospital, la biblioteca, el parque y las tiendas. Una vez creado el mapa, ¡puede utilizarlo para contar historias! Si tu mapa es de una ciudad imaginaria, puedes imaginar cómo sería vivir allí. Cuenta una historia sobre las actividades cotidianas en esa ciudad o sobre diferentes escenarios. Por ejemplo, «un día llega un huracán y destruye el pueblo…» o «los extraterrestres llegan al pueblo…». Por supuesto, puedes fingir que eres un pirata en busca de un tesoro o un turista que intenta orientarse en la ciudad.

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No hay una única forma de enseñar a leer a los alumnos más jóvenes. Aprender a leer es un proceso de desarrollo que lleva tiempo.  Cada niño aprende de forma diferente, por lo que es importante incorporar diferentes estrategias de enseñanza para mantener su atención y su interés por aprender.
Enseñar a los alumnos a leer no tiene por qué consistir siempre en lecciones formales u hojas de trabajo. De hecho, a veces las mejores lecciones se aprenden cuando los niños ni siquiera se dan cuenta de que están aprendiendo. He aquí algunas ideas prácticas que puedes incorporar al aula para ayudar a tus alumnos a convertirse en lectores independientes.
Los niños son curiosos por naturaleza. Mostrar diferentes palabras y letras por el aula anima a los alumnos a hacer preguntas sobre las palabras y a aprender sin siquiera darse cuenta de que están aprendiendo. Prueba a etiquetar objetos de la clase, como ventanas, puertas, sillas y pizarras, o a fijar en la pared palabras como «negro», «rojo» y «azul», con la letra de ese color. Los niños aprenderán a asociar las palabras con los objetos que ven.

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Los estudios académicos coinciden naturalmente con los estilos de enseñanza memorísticos y el trabajo con libros de texto. Sin embargo, es importante hacer que el aprendizaje sea emocionante para los alumnos con actividades interactivas. La incorporación de divertidos juegos en el aula a su plan de clases es una forma sencilla de motivar a sus alumnos y de animarles a recurrir a su creatividad e imaginación.
Juego: Seleccione a un alumno para que se sitúe en la parte delantera de la clase y represente una palabra de su lista (no se permite hablar). El resto de la clase debe adivinar lo que el alumno intenta representar. Los demás alumnos pueden gritar sus conjeturas o levantar las manos, según sus preferencias pedagógicas. El que adivine correctamente puede representar la siguiente palabra.
Alternativa: Una versión más desafiante consiste en que el alumno describa una palabra específica del tema pero restringida por una lista de palabras prohibidas, por ejemplo, describir «hábitat» sin utilizar las palabras «casa» o «animales».
Juego:  Divida la clase en dos equipos y elija a un alumno para que se sitúe al frente de la clase y piense en una palabra relacionada con la lección (o puede darle una palabra adecuada). El alumno debe dibujar espacios en la pizarra para representar cada letra de su palabra. A continuación, el resto de la clase adivina la palabra, una letra cada vez (permita que un alumno de cada equipo adivine alternativamente). Si las adivinanzas son incorrectas, se dibuja un verdugo (una línea cada vez). El primer equipo que adivine la palabra gana, a menos que se complete el ahorcado. El juego se repite entonces con otro alumno que piense en una palabra relevante.

Actividades para trabajar el cuento en primaria 2021

Al igual que en los grados superiores, los cuentos suelen ser una parte importante de los entornos de aprendizaje temprano. Ya sean compartidos por los profesores, los niños, los miembros de la familia o los autores, los cuentos pueden ayudar a los niños a procesar y comprender sus experiencias diarias, a explorar un nuevo tema o a expresar sus respuestas o emociones sobre una situación.
Si bien hay diferentes tipos de medios que cuentan historias, los libros -tanto impresos como digitales- pueden ser un punto de partida a la hora de decidir cuál es la mejor manera de integrar las historias en el aula. En mi trabajo, he observado que los profesores suelen centrarse tanto en la integración de las historias existentes como en la creación e integración de nuevas historias.
Ambos enfoques ofrecen oportunidades para apoyar el aprendizaje de los niños y mejorar sus relaciones con sus compañeros, educadores y familias. A continuación se presentan algunas prácticas basadas en la investigación que pueden guiar la integración y la creación de historias cuando se trabaja con niños pequeños.
1. Tenga una selección variada de cuentos en su sala. Al integrar los libros, ya sean impresos o digitales, es importante tener un equilibrio entre los libros que reflejan la cultura, el idioma, los antecedentes, las identidades y las habilidades de los niños, y los libros que los exponen a diferentes formas de vivir, ser y hacer.