Historia de la bombilla

Historia de la bombilla

Quién inventó la bombilla y el teléfono

Una bombilla incandescente, lámpara incandescente o globo de luz incandescente es una luz eléctrica con un filamento de alambre que se calienta hasta que brilla. El filamento está encerrado en una bombilla de vidrio con un vacío o gas inerte para proteger el filamento de la oxidación. La corriente se suministra al filamento mediante terminales o cables incrustados en el vidrio. Un casquillo proporciona el soporte mecánico y las conexiones eléctricas.
Las bombillas incandescentes se fabrican en una amplia gama de tamaños, potencia luminosa y voltajes, desde 1,5 voltios hasta unos 300 voltios. No necesitan equipos de regulación externos, tienen un bajo coste de fabricación y funcionan igual de bien con corriente alterna que con corriente continua. Por ello, la bombilla incandescente se ha generalizado en la iluminación doméstica y comercial, en la iluminación portátil, como lámparas de mesa, faros de coche y linternas, y en la iluminación decorativa y publicitaria.
Las bombillas incandescentes son mucho menos eficientes que otros tipos de iluminación eléctrica, ya que convierten en luz visible menos del 5% de la energía que utilizan[1] El resto de la energía se pierde en forma de calor. La eficacia luminosa de una bombilla incandescente típica para un funcionamiento a 120 V es de 16 lúmenes por vatio, en comparación con los 60 lm/W de una bombilla fluorescente compacta o los 150 lm/W de algunas lámparas LED blancas[2].

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Pocas veces nos detenemos a pensar en ello, pero la bombilla común de hoy en día y otros accesorios son facetas intrínsecas de nuestra vida cotidiana. En esas frías noches de invierno, cuando volvemos a casa tras una dura jornada de trabajo, nos encontramos con espacios oscuros aunque familiares. Como ocurre a menudo, encendemos la luz incluso antes de quitarnos el abrigo o deshacernos del maletín. Y, de repente, es como si nuestro hogar se volviera más cálido, y la luz del sol brillara por toda la casa. La invención de la bombilla ha dejado su huella en la evolución del mundo y ha cambiado nuestra forma de vida. Sigue leyendo para saber más sobre la historia de la bombilla.
Aunque la bombilla ha sido un dispositivo familiar para las últimas generaciones, la mayoría de nuestros antepasados no tuvieron el privilegio de disfrutar de este aparato. Antes de la llegada de la bombilla, ya en la Antigüedad, la mayoría de la gente utilizaba lámparas de aceite. Era un accesorio sencillo que sólo requería un recipiente, un poco de aceite y una mecha. A lo largo de la historia, otros instrumentos sirvieron como mecanismo de iluminación: velas, chimeneas, etc.

Bombilla incandesc…

A menudo se atribuye a Edison la invención de la bombilla incandescente en 1879, pero, desconocido para la mayoría de nosotros, no fue la primera persona que inventó la luz eléctrica.Antes de que Edison patentara su bombilla en 1879 y 1880, se producen más de 20 inventos similares.
El primer invento de luz eléctrica del que se tiene constancia en la historia fue en 1802 por Humphrey Davy, y como muchos grandes inventos, fue nada menos que un accidente. Davy era un inventor de la entonces potentísima pila eléctrica, y accidentalmente hizo brillar un trozo de carbón cuando lo conectó a su pila.
La lámpara de carbono se denominó entonces lámpara de arco eléctrico. En las siete décadas que transcurrieron entre Davy y Edison, se inventaron muchos diseños de “bombillas”, pero ninguno fue lo suficientemente práctico para su uso generalizado. Lo más parecido a un avance se produjo en 1840, cuando Warren de la Rue, un inventor británico, inventó el concepto de tubo de vacío que todos conocemos hoy en día. De la Rue puso un filamento de platino dentro de un tubo de vacío, y con el alto punto de fusión del platino, su invento fue un éxito. Sin embargo, el alto coste del platino entonces (y ahora) impide que el diseño sea una producción en masa.

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Si se pregunta: “¿Quién inventó la bombilla?”, lo más probable es que la gente diga que Thomas Edison. Sin embargo, aunque es cierto que el inventor estadounidense creó una bombilla incandescente comercialmente viable, muchos otros habían puesto mucha, eh, “energía” en la invención de la luz eléctrica antes que él. Para contarte más, Socket Store ha recopilado esta no tan breve historia de la bombilla.
1802: Durante algún tiempo, los inventores habían intentado convertir la electricidad en luz y, finalmente, un químico británico llamado Thomas Davy lo consiguió tras crear una versión eléctrica de la recién inventada pila. Conectando cables y un trozo de carbón a su pila, consiguió generar una luz pequeña pero muy brillante. Su “lámpara de arco eléctrico” era demasiado brillante y la luz no duraba mucho, pero había inventado la iluminación eléctrica incandescente y allanado el camino a Edison.
1815: Davy estudió los gases, y un grupo de mineros de Newcastle le escribió para contarle los peligros que corrían por las explosiones subterráneas, causadas cuando sus velas provocaban gas metano. Davy inventó una luz de seguridad llamada lámpara Davy; ese mismo año el ingeniero George Stephenson también fabricó una lámpara de seguridad.

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