Ejemplo de competencia

¿cuál de estos es un ejemplo de competencia

La lucha por el alimento, el espacio y los polinizadores para sobrevivir puede darse entre individuos de diferentes especies (competencia interespecífica) o entre individuos de la misma especie (competencia intraespecífica).
Estas proteínas alteradas son los rasgos expresados de un organismo y pueden darle una ventaja sobre sus competidores. El organismo supera a sus rivales en el medio ambiente y, por tanto, éste favorece al organismo mejor adaptado y más apto, un proceso llamado selección natural.
Una mutación puede ayudar a un organismo en un entorno, pero puede perjudicarlo en otro (por ejemplo, una ardilla albina puede prosperar en regiones nevadas, pero puede no hacerlo tan bien en regiones cálidas). Las mutaciones son sucesos aleatorios cuya aparición puede verse incrementada por sustancias químicas llamadas mutágenos o por radiaciones ionizantes como la luz ultravioleta, los rayos X y la radiación gamma.
La selección natural influye en la distribución y abundancia de los organismos de un lugar a otro. Los posibles factores de selección incluyen factores físicos (temperatura y luz, por ejemplo), factores químicos como el agua y la sal, y las interacciones entre especies.

Ejemplos de competencia entre plantas

La competencia es una interacción biológica entre organismos de la misma o diferente especie asociada a la necesidad de un recurso común que se produce en una oferta limitada en relación con la demanda. En otras palabras, la competencia se produce cuando la capacidad del entorno para suministrar recursos es menor que la necesidad biológica potencial, de modo que los organismos interfieren entre sí. Las plantas, por ejemplo, suelen competir por el acceso a un suministro limitado de nutrientes, agua, luz solar y espacio.
La competencia intraespecífica se produce cuando los individuos de la misma especie se disputan el acceso a los recursos esenciales, mientras que la competencia interespecífica se da entre especies diferentes. Se dice que las tensiones asociadas a la competencia son simétricas si afectan a organismos de tamaño y/o capacidades similares para utilizar los recursos. La competencia es asimétrica cuando existen diferencias sustanciales en estas capacidades, como ocurre en el caso de los grandes árboles que interactúan con las plantas del sotobosque de un bosque.
Los individuos de una misma especie tienen necesidades de recursos prácticamente idénticas. Por lo tanto, siempre que las poblaciones de una especie se encuentran apiñadas, la competencia intraespecífica es intensa. La competencia intraespecífica en las poblaciones densas da lugar a un proceso conocido como autoacortamiento, que se caracteriza por la mortalidad de los individuos menos capaces y el éxito relativo de los individuos más competitivos. En tales situaciones, la competencia intraespecífica es un importante regulador del tamaño de la población. Además, como los organismos individuales varían en su éxito reproductivo, la competencia intraespecífica puede ser un factor selectivo en la evolución.

Competencia 5 ejemplos

La competencia se considera más típicamente la interacción de individuos que se disputan un recurso común de oferta limitada, pero de forma más general puede definirse como la interacción directa o indirecta de organismos que provoca un cambio en la aptitud cuando los organismos comparten el mismo recurso. El resultado suele tener efectos negativos en los competidores más débiles. Hay tres formas principales de competencia. Dos de ellas, la competencia por interferencia y la competencia por explotación, se clasifican como competencia real. La tercera forma, la competencia aparente, no lo es. La competencia de interferencia se produce directamente entre individuos, mientras que la competencia de explotación y la competencia aparente se producen indirectamente entre individuos (Holomuzki et. al 2010) (Figura 1).
Otra interacción muy parecida a la depredación es la herbivoría, que es cuando un individuo se alimenta de todo o parte de un organismo fotosintético (planta o alga), posiblemente matándolo (Gurevitch et al. 2006). Una diferencia importante entre la herbivoría y la depredación es que la herbivoría no siempre conduce a la muerte del individuo. La herbivoría suele ser la base de las redes tróficas, ya que implica el consumo de productores primarios (organismos que convierten la energía luminosa en energía química mediante la fotosíntesis). Los herbívoros se clasifican en función de la parte de la planta que consumen. Los granívoros comen semillas, los herbívoros hierbas y arbustos bajos, los herbívoros hojas de árboles o arbustos y los frugívoros frutos. Las plantas, al igual que las presas, también han desarrollado adaptaciones a la herbivoría. La tolerancia es la capacidad de minimizar los efectos negativos resultantes de la herbivoría, mientras que la resistencia significa que las plantas utilizan defensas para evitar ser consumidas. Las adaptaciones físicas (por ejemplo, espinas, material duro, sustancias pegajosas) y químicas (por ejemplo, toxinas irritantes en las estructuras punzantes y sustancias químicas de mal sabor en las hojas) son dos tipos comunes de defensas de las plantas (Gurevitch et al. 2006) (Figura 5).

Competencia…

La competencia es una interacción entre organismos o especies en la que ambos se ven perjudicados. El suministro limitado de al menos un recurso (como el alimento, el agua y el territorio) utilizado por ambos puede ser un factor[1] La competencia tanto dentro de las especies como entre ellas es un tema importante en ecología, especialmente en la ecología de comunidades. La competencia es uno de los muchos factores bióticos y abióticos que interactúan y que afectan a la estructura de la comunidad. La competencia entre miembros de la misma especie se conoce como competencia intraespecífica, mientras que la competencia entre individuos de diferentes especies se conoce como competencia interespecífica. La competencia no siempre es directa y puede darse tanto de forma directa como indirecta[2].
Según el principio de exclusión competitiva, las especies menos aptas para competir por los recursos deberían adaptarse o extinguirse, aunque la exclusión competitiva rara vez se da en los ecosistemas naturales. Según la teoría evolutiva, esta competencia dentro y entre especies por los recursos es importante en la selección natural. Sin embargo, la competencia puede desempeñar un papel menor que la expansión entre clados más grandes;[3] esto se denomina la hipótesis del «espacio para vagar»[2].